“ES MUY GRATIFICANTE ENSEÑAR A ADULTOS” 

Belén se desplaza a diario a varios pueblos de la provincia de Valladolid para impartir clases de inglés a adultos; acude a Tudela de Duero, Portillo, Mojados,…y lleva haciéndolo ya desde hace 3 años. Esta mujer de 36 años es “Técnico de Educación y Cultura” y lleva dedicándose a la enseñanza a adultos desde 1994.

Una de sus alumnas, Azucena, dice que las clases son “muy entretenidas” y con ellas “ayudo a mis hijos a estudiar inglés”, dice esta alumna que lleva 3 años en las clases.

Cristina- ¿Cómo repartes el trabajo para acudir a todos los pueblos?

Belén-    Tengo 2 zonas, la de Tudela de Duero y la de Olmedo. En la primera doy clases en  Tudela, La Cistérniga y Piña de Esgueva; y en la zona de Olmedo voy a Mojados, Portillo, La Pedraja y San Miguel del Arroyo.

Cristina- ¿Y tienes los mismos horarios en todos los pueblos?

Belén-    No, a unos pueblos voy por las mañanas y a otros por las tardes. Depende del grupo, si son madres con hijos en edad escolar voy por la mañana, en cambio las personas que trabajan tienen horario de tarde.

Cristina- ¿Qué tipo de personas acude a tus clases?

Belén-    La oferta es para mayores de 18 años y acuden personas que trabajan, otros por simple ocio, pero sobre todo madres con hijos en edad escolar. Y esto pasa en cualquier acción formativa.

Cristina-  Entonces ¿hay más mujeres que hombres?

Belén-     En general si. Yo enseño a muchas más mujeres, pero si que hay algún hombre.

Cristina-  ¿Cuántas personas puede tener cada grupo?

Belén-     Normalmente suelen ser grupos de entre 10 y 20 personas, aunque varía según el pueblo, y la gente que viene tiene entre 35 y 50 años. El grupo más grande que tengo está en Mojado, y son todas mujeres.

Cristina-   ¿Todos están en un mismo nivel?

Belén-      No, las personas con las que llevo trabajando más tiempo están en un nivel medio, y las que llevan menos años están en otro grupo.

Cristina-  ¿Cuál es la principal diferencia para ti entre enseñar a niños y enseñar a adultos?

Belén-     A los adultos no tengo que imponerles disciplina porque ya están educados. Además tienen más motivaciones tanto por su trabajo, por viajar, como por ayudar a sus hijos con el inglés. Por ello es muy gratificante enseñar a adultos.

Cristina-  ¿Realizáis actividades durante el curso?

Belén-     Si, hacemos viajes a Londres y acude bastante gente, unas 30 o 40 personas. También colaboramos con la Universidad permanente de Valladolid para cursos de inglés, e incluso usamos los ordenadores para practicar el inglés. Con este tipo de proyectos la gente tiene muchas oportunidades, y no solo aprender inglés.

Cristina-  ¿Qué faltaría para completar estas clases?

Belén-     Me gustaría tener más tiempo con los alumnos. Lo peor que llevan es la pronunciación y es que no me puedo dedicar lo que yo quisiera a ese tipo de cosas.