El Castillo de Fuensaldaña y el linaje de los Vivero


Curiosidades / sábado, mayo 11th, 2019

¿Sabías que la construcción del castillo de Fuensaldaña comenzó a mediados del siglo XV? Pero ¿quién fue el artífice? Alonso Pérez de Vivero, hombre de confianza de Álvaro de Luna y valido del rey Juan II de Castilla.

La obra continuó a cargo de su hijo Juan de Vivero, «uno de los nobles más cercanos a los Reyes Católicos, quienes no olvidaron que fue de los primeros que les apoyaron en su lucha por alcanzar el trono castellano y que en su palacio de Valladolid les acogió para poder celebrar sus esponsales», como relatan desde la Diputación de Valladolid, propietaria de este castillo que hoy es uno de sus Centros Turísticos Provinciales. Además, fue sede de las Cortes de Castilla y León desde 1983 hasta 2007.

Para conocer el origen del linaje de los Vivero hay que trasladarse hasta el norte de Lugo a principios del siglo XV. Uno de sus vástagos fue enviado a la corte castellana para progresar en la cercanía del poder. Alfonso Pérez de Vivero llegó así a ser paje del rey Juan II y entró en el círculo del valido real, Álvaro de Luna, quien le concedió importantes cargos en la administración del reino, y también fortuna. Sin embargo, el valido pensó que le había traicionado y ordenó su asesinato en Burgos en 1953.

Tras la muerte de Alfonso Pérez de Vivero, su hijo, Juan de Vivero mantuvo los cargos de su padre, alcanzando el título de vizconde de Altamira. La boda de los futuros Reyes Católicos en 1469 permitió que el linaje alcanzara la cúspide.

Alfonso Pérez de Vivero logró mantener el prestigio de la familia, pese a que fue acusado de la muerte de su primera mujer, por lo que el castillo le es confiscado. Su hijo Juan «continuó la tradición familiar», asesinando por celos a su segunda mujer, lo que devino en una nueva confiscación del castillo.

El cuarto vizconde, hijo del anterior, recuperó los bienes al alcanzar su mayoría de edad. Y su hijo, Juan de Vivero, conseguirá reverdecer la fama del linaje al casar con Magdalena de Borja, sobrina del santo y dama de la reina, obteniendo de Felipe II la concesión del título de conde de Fuensaldaña; al morir sin hijos, se extinguió el linaje de los Vivero.

A comienzos de año, y tras una importante rehabilitación, el castillo de Fuensaldaña se ha convertido en un nuevo recurso turístico que convierte a esta fortaleza en un libro abierto. Es ahora ‘Castillo de los Castillos’.

Una importante obra que permite descubrir la historia y arquitectura del castillo medieval castellano, los sistemas de fortificación en el territorio, los castillos de la Escuela de Valladolid y finalmente el propio Castillo de Fuensaldaña, que forma parte de dicha escuela.

¡En este reportaje te contamos por qué visitarlo!

Fuensaldaña se convierte en narrador del origen e historia de los castillos de Valladolid

El interior del castillo

La parte palacial se organizaba en torno a un patio porticado de tres crujías, arcos escarzanos o zapatas. En la planta superior se encontraba la residencia del señor, con salones y alcobas adornadas con artesonados, yeserías y pinturas. Destacaban especialmente los grandes ventanales con cortejadores y el corredor del patio. Más arriba estaba el desván, cubierto con tejado a un agua.

Por otro lado estaba la zona militar con la torre del homenaje, los cuatro cubos esquineros y el adarve. El acceso a estas dependencias no interfería en la vida cotidiana de la zona palacial. La gran torre, con su acceso elevado, tenía cinco grandes salas abovedadas. La inferior, para almacén; la superior (la primera a la que se accedía desde el exterior) era la representativa (con cortejadores elevados, gran chimenea, magnífica bóveda de sillería) y donde se colgaban tapices y reposteros con las divisas del linaje del señor.

Por encima de ella, en las otras tres salas se custodiaban los bienes más valiosos (joyas, dineros, escrituras de propiedades) y era el arsenal de armas y municiones. Los cubos del recinto estaban dotados de cámaras artilleras para defender la zona inferior y media del castillo, mientras que la superior se efectuaba desde el adarve.

¿Quieres visitarlo? Escápate a Fuensaldaña este fin de semana y descubre no solo su castillo…

Teléfono: 983 666 199
castillo.fuensaldana@dipvalladolid.es

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