Castronuño fue el escenario de uno de los episodios más desconocidos pero a la vez más fascinantes de los ocurridos en la guerra civil castellana por la sucesión al trono entre Isabel “La Católica” y Juana, conocida por un bando como “La Excelente señora” y por el otro como “La Beltraneja”. El domingo 13 de agosto a las 20:00h, sus vecinos se disponen a revivir este capítulo de la historia “que cambió para siempre la silueta y la suerte del municipio”.

En noviembre de 1476, las tropas de los Reyes Católicos sitiaron la fortaleza que a finales del siglo XV protegía esta localidad fronteriza. Defendida por el poderoso alcaide de la villa D. Pedro de Avendaño, resistió durante once intensos meses los ataques de las tropas isabelinas, acompañado por su ejército y por los vecinos de Castronuño.

Unos meses antes, tras la batalla de Toro, el Rey Alfonso V de Portugal se refugió en esta fortaleza y protagonizó un curioso episodio. Otro Rey, Fernando el Católico también estuvo presente en Castronuño en varias ocasiones durante el cerco para dirigir los combates de primera mano. El desenlace de este asedio culminó con el derribo del castillo y la fortaleza a manos de los vecinos de Castronuño escarmentados por el sufrimiento y las penurias a las que la guerra les había sometido.

‘1476, El sitio de Castronuño’ es la recreación teatral de estos hechos llevada a cabo por un centenar de vecinos que a través de la historia se convierten en actores por un día. En la edición anterior, en agosto de 2016, 1500 espectadores pudieron disfrutar de la escenificación de estos hechos en el Parque de la Muela, en un entorno de vistas incomparables frente al gran meandro que el río Duero dibuja a su paso por Castronuño. La ermita del Cristo, testigo mudo de los hechos que se representan, volverá a ser el telón de fondo de esta teatralización histórica que en esta tercera edición, y ante el éxito de público y crítica de las anteriores, busca su consolidación como cita indispensable en el calendario regional de recreaciones históricas.

La escenificación de ‘El sitio de Castronuño’ es la culminación del Festival Multicultural de la asociación local Asocastrona, que este año celebra su quinta edición. El festival comenzará el miércoles 9 con un nuevo encuentro del “Cantando al fresco”, actividad en la que los vecinos se reúnen en la plaza del pueblo para cantar y recuperar el legado cultural que suponen los cánticos tradicionales que se han transmitido de forma oral, generación tras generación, hasta nuestros tiempos. Este “Cantando al Fresco” contará con la presencia del artista Santiago Manzano, “El Archiperrero”. El viernes 11, el joven cantautor Oliver Benavente y la poetisa María Sotelo ofrecerán un concierto recital en el Salón Cultural de la localidad.

La Gala 2017 del Festival Multicultural se celebrará el sábado 12 y contará con actuaciones variadas: música en directo, distintos bailes, monólogos y malabares, estos últimos a cargo del performance ABCDani. Durante la gala se hará entrega del Premio Valores 2017, un premio que concede la asociación a algún vecino o vecina que destaque o haya destacado a lo largo de su vida por poseer algún valor humano a reseñar y a reconocer. Este año la persona premiada es Carmina González, profesora jubilada de educación infantil y primaria, que ha destacado siempre por su generosidad para con los demás, por su altruismo y por su espíritu colaborador en la vida social del municipio.

Durante la mañana del domingo, en la Casa del Parque se podrá visitar una exposición de armas medievales así como una exhibición de tiro con arco a cargo de la asociación ACH. Torre del Homenaje. Algunos bares del municipio ofrecerán a la hora del vermut una degustación de pinchos con temática relacionada con la representación.

De nuevo, la cita con la cultura, las artes y la historia inundan Castronuño. La representación teatral ‘El Sitio de Castronuño’ ofrece una oportunidad para indagar en lo más profundo de la historia de Castilla y León. Una trama con mucha garra que combina la fuerza y crudeza de la guerra con el romanticismo de un pueblo que se hizo dueño de su destino.